Relato histórico acerca de los restos de Duarte


Por: Alfredo Ramirez

Al conmemorarse este 24 de febrero un nuevo aniversario de la llegada de los restos del Padre de la Patria propicia es la ocasión para rememorar este acontecimiento histórico. Juan Pablo Duarte, muere en Caracas, Venezuela, el 15 de julio de 1876, y sus restos fueron traídos al pais, el 24 de febrero de 1884.

Según se reporta, el prócer de la dominicanidad falleció a las 3 de la madrugada del 15 de julio de 1876, a la edad de 60 años, en su casa ubicada en la calle del Zamuro y el Pájaro. El sepelio se llevó a cabo el 16 de julio de 1876, como lo relata el diario de Caracas.

El acta de defunción de Duarte está firmada por Miguel Piña, jefe civil y su secretario Andrés Socarras; donde se señala, que el finado era soltero, industrial y natural de la República de Santo Domingo, hijo legitimo de los señores Juan José Duarte y Manuela Diez, ambos difuntos.

En 1884, el presidente Ulises Heureaux, mejor conocido como Lilís, ordenó el traslado de los restos del fundador de la patria. La comisión encargada de traer esos restos se dirigió a Caracas en una glorieta a esos fines. El nombre de esa glorieta era Leonora.

Ya en Caracas, Venezuela, la comisión designada diligenció la exhumación de los restos de Duarte del cementerio de Tierra de Jugo, de donde fueron descubierto e introducidos en una urna, luego se oficializó en su memoria un ceremonial religioso en la Iglesia de Santa Rosalía.

Los restos del Padre de la Patria llegaron a suelo dominicano, el 24 de febrero de 1884, por el rio Ozama, y depositados en la comandancia del lugar, donde se le hizo guardia de honor. Posteriormente, fueron trasladados a la Catedral Primada, y desde el 1944, sus restos descansan en el Altar de la Patria.    

Cuenta Don Manuel de Jesús Troncoso de la Concha, testigo ocular de este acontecimiento histórico, “Me acuerdo muy bien del día que fueron depositado los restos de Duarte en la Catedral en 1884. Por supuesto, no me daba cuenta de que significaba.”

En este relato el expresidente de la República, continúa diciendo: “Vi cuando el P. Meriño subió al pulpito y lo oí; pero sin entender lo que decía. Recuerdo que mi tío abuelo Jacinto de la Concha fue uno de los que cargaron la pequeña caja contentiva de los restos del Padre de la Patria.”

Este testimonio histórico fue confiado al expresidente Joaquín Balaguer, en una carta redactada por Don Manuel de Jesús Troncoso de la Concha, el 20 de agosto de 1951, en ocasión de la puesta en circulación del libro, “El Cristo de la Libertad”, que reseña las dotes libertarias de Duarte.

Finalmente, el 27 de febrero de 1944, al conmemorarse el centenario de la Independencia Nacional, los restos de Juan Pablo Duarte, al igual que los de Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella, fueron depositados en el Baluarte del Conde, convertido por ley en “Altar de la Patria.” 


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